¿"Matar el nervio"? Por qué la endodoncia suena a película de terror (y por qué es lo único que te salvará la muela)
Hablemos en plata. Si te digo que te tengo que hacer una endodoncia o un "tratamiento de conductos", probablemente te eches a temblar.
Y si encima usamos la expresión de la calle, "matar el nervio", ya parece que estamos en una película de miedo en vez de en una clínica dental en Alcalá de Guadaíra.
Pero tengo que decirte algo importante: la endodoncia no es el dolor. La endodoncia es la solución al dolor.
Si llevas días a base de ibuprofeno, notas pinchazos al beber agua fría o sientes que la muela te late como si tuviera corazón propio, quédate. Te voy a explicar clarito y sin tecnicismos qué te está pasando y cómo lo solucionamos en Mardent.
¿Qué es exactamente una endodoncia?
Para que nos entendamos, el diente no es un hueso sólido. Dentro tiene vida: vasos sanguíneos y un nervio. Cuando tienes una caries profunda o has recibido un golpe fuerte, ese nervio se inflama o se infecta.
Y eso duele. Duele mucho.
La endodoncia dental consiste, básicamente, en limpiar esa infección. Entramos, retiramos el tejido dañado (el nervio que te está dando la lata), limpiamos bien los conductos y sellamos el diente para que no vuelvan a entrar bacterias.
Ojo al dato: El objetivo no es "operar", es SALVAR tu diente.
Mucha gente viene a la clínica en la Avenida Antonio Mairena pidiendo que le "saquemos la muela" porque no aguantan más. Error. Un diente propio es siempre mejor que un implante. La endodoncia es la última oportunidad para conservarlo.
Síntomas: ¿Cómo sé si necesito una endodoncia?
A veces es obvio, a veces no tanto. Mira si te pasa algo de esto:
-
Dolor de muela persistente: No se va, y a veces se irradia a la mandíbula o al oído.
-
Sensibilidad extrema: Bebes un café caliente o un granizado y ves las estrellas (y el dolor se queda unos segundos después).
-
Molestia al masticar: Tocar la muela es un suplicio.
-
Hinchazón: Notas la encía inflamada o te ha salido un "bultito" (fístula).
Si asientes con la cabeza mientras lees esto, necesitas vernos. Cuanto antes.
La pregunta del millón: ¿La endodoncia duele?
Voy a ser tajante: NO.
Hoy en día, con la anestesia local o incluso con nuestra "sedación consciente" que usamos en Mardent, una endodoncia duele lo mismo que hacerse un empaste. Es decir, nada.
Lo que duele es la infección que tienes antes de venir. El tratamiento es el alivio. La mayoría de nuestros pacientes en Alcalá de Guadaíra salen sorprendidos diciendo: "¿Ya está? ¿Eso era todo?".
Pues sí, eso era todo.
Tipos de endodoncia (explicado rápido)
No todas las muelas son iguales. Dependiendo de las raíces que tenga el diente, el trabajo cambia un poco:
-
Unirradicular: Dientes con una sola raíz (normalmente los de delante). Más rápido.
-
Birradicular: Dos raíces (premolares).
-
Multirradicular: Muelas grandes con tres o más raíces. Aquí nos arremangamos bien.
Sea cual sea tu caso, el procedimiento es el mismo: limpiar, desinfectar y sellar.
¿Cuánto cuesta una endodoncia en Alcalá de Guadaíra?
Sé que el precio de la endodoncia te preocupa. Es normal.
Pero quiero que lo veas con perspectiva. Una endodoncia es mucho más económica que la alternativa: sacar el diente y poner un implante después.
El precio varía según si es una muela o un incisivo (por lo que te contaba de las raíces), pero piensa en ello como una inversión para no perder tu sonrisa. Si quieres un presupuesto exacto para tu caso, lo mejor es que te pases por aquí y le echemos un ojo.
Qué pasa después: cuidados y recuperación
Sales de la clínica. ¿Y ahora qué?
-
Anestesia: Ten cuidado de no morderte el labio hasta que se pase el efecto.
-
Molestias: Puede que notes la zona sensible unos días. Es normal, el cuerpo se está recuperando.
-
Reconstrucción: Esto es clave. El diente endodonciado queda más frágil porque ya no tiene hidratación interna. En muchos casos, recomendamos poner una corona o una incrustación para protegerlo y que te dure toda la vida.
¿Hablamos?
No dejes que el miedo te haga perder una pieza dental. En Centro Mardent somos especialistas en salvar sonrisas (y en quitar dolores insoportables).
Estamos en Av. Antonio Mairena, 10, aquí mismo en Alcalá.
Puedes pedir cita llamando al 955 68 53 47 o, si te es más cómodo, mándanos un WhatsApp al 623 00 65 47.
Deja de sufrir. Te prometo que, cuando salgas por la puerta, te preguntarás por qué no viniste antes.